UPyD también quiere ser alternativa

Si la semana pasada nos subíamos al ring para debatir sobre el fenómeno político de Podemos, en esta ocasión nos fijamos en otro de los partidos que han surgido como una alternativa al bipartidismo: UPyD. Desde su nacimiento en 2007, la formación de Rosa Díez ha conseguido 152 concejales y tiene representación en varios parlamentos autonómicos, en el Congreso de los Diputados y el Parlamento Europeo. En esta velada analizamos qué tipo de alternativa representa UPyD y su lugar en el panorama político actual.

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UPyD: decencia revolucionaria y solvente

Beatriz Becerra*

Yo solo me fío de quien cumple su palabra. Yo solo respeto a quien entiende la política como un servicio a la ciudadanía. Yo solo concibo la representación en las instituciones como una misión, un honor, una muestra de confianza y una responsabilidad sobre la que rendir cuentas de forma permanente a quien te ha encargado que lo representes.

Yo solo me creo a quien es incorruptible y lo demuestra con hechos. A quien trabaja día a día, sin descanso y contra todos los obstáculos, para construir una España mejor para los españoles. A quien ha hecho de la transparencia su seña de identidad. A quien hace lo que dice y dice lo que hace. Siempre. A quien antepone el interés general a cualquier beneficio partidista. A quien considera el programa electoral un contrato con sus electores. A quien antepone la defensa de la verdad y la honorabilidad a la demoscopia y el chalaneo. A quien dedica todo su tiempo, sus recursos y sus esfuerzos a buscar soluciones a los problemas de los ciudadanos. A quien tiene los oídos, las puertas y las ventanas abiertas para la participación de los que mandan, que son los ciudadanos. A quien es tan incómodo y revolucionario por abanderar el sentido común y las reformas necesarias, como profundamente respetuoso con la ley y el orden constitucional. A quien ha puesto en la agenda política los problemas que de verdad afectan a los ciudadanos. A quien tiene por divisa inexcusable la igualdad y la democracia, que no es otra cosa que la ley que protege y garantiza los mismos derechos para todos. A quien da voz a los débiles, a los excluidos, a los humillados, a los que están hartos de ser ignorados, con fórmulas políticas viables y sin panfletos.

No sé si lo anterior puede ser insuficiente para alguien. Para mí, desde luego, lo que conforma es una realidad tozuda: la única opción política decente y confiable en España es UPyD. Déjenme acabar con un simple ejemplo: si cada ciudadano español supiera que un pequeño partido (con solo siete años de vida, maltratado por los medios y vilipendiado por el establishment) es quien ha llevado a los tribunales a los responsables de Bankia y las preferentes, a los mayores estafadores de nuestra historia, y contra todos los elementos y sin apenas recursos ha logrado abrir la profundísima caja de Pandora de la corrupción institucionalizada en nuestro país… Les puedo asegurar que se terminaban las tonterías, los engaños y los sondeos cocinados. Y empezaríamos a recuperar España.

* Beatriz Becerra es eurodiputada por UPyD desde el año 2014.

El chiringuito de la Rosa de España (y olé)

Borja Palacios

Lo confieso, tengo un problema con el partido magenta: soy vasco (no nacionalista), y ello impide que me olvide de los felices tiempos en que la Gran Líder compartía mesa y mantel con el PNV, llegando a ser incluso consejera de Turismo al servicio del lehendakari Ardanza. De ahí, sin solución de continuidad, Nuestra Querida Líder pasó a defender el jacobinismo centralista y las posturas “antiterroristas” más extremistas. Evolución merecedora de un confortable diván de psicoanalista.

Ello, además, presenta una deliciosa segunda derivada en estos tiempos inciertos de casta y corrupción (¿acaso no son la misma cosa?): resulta que la Rosa de España lleva sin bajarse del coche oficial desde que tiene uso de razón. En concreto desde 1979, según se puede ver en su blog. Trayectoria que incluye dos intentonas fallidas para hacerse con la secretaría general de los socialistas vascos y, posteriormente, del PSOE. Al verse desplazada, decide convertirse en cabeza de ratón fundando UPyD.

Todo ello lleva a pensar que tal vez los propósitos pretendidamente regeneracionistas de UPyD no sean tales, máxime considerando que sus filas están nutridas por ex cuadros medios del PP y del PSOE; esto es, por profesionales provenientes de las entrañas del régimen. Más bien parece que en el ánimo de esa gente anida la muy castiza expresión del ¿y de lo mío qué?.

Finalmente, el partido como tal no aporta gran cosa: progresista en lo social, socio-liberal en lo económico y oportunista ante todo. Sí, oportunista, tengan en cuenta que UPyD nació para cubrir el flanco electoral que dejó el PP en materia antiterrorista. Una vez que la actividad terrorista de ETA ha cesado, UPyD se ha revelado como un cascarón vacío con poco que decir.

¿Posible evolución de dicha entelequia?: Partido Radical de Lerroux.

UPyD o el coste de la pedagogía

Miguel Ángel Malavia

España siempre será el país de la furia y los prejuicios. Históricamente, los moderados que han querido construir una nación de progreso, modernidad y apertura han sido sepultados bajo un alud de desprecio. Y, si no, que se lo digan a los erasmistas o a los Jovellanos de turno, mientras triunfaban los que a uno y otro lado soltaban bravatas.

En la España actual, es obvio que PP y PSOE reflejan la agonía de un gigante devorado por sus propias corruptelas. La gente quiere otra cosa. A la derecha del PP está la caverna. A la izquierda del PSOE, una IU que también arrastra taras de ente anquilosado que ha vivido muy bien allí donde ha gozado del poder. Por eso triunfa Podemos y su discurso de tabla rasa, incluso entre muchos votantes de la derecha. Media juventud está en paro, calce las anteojeras ideológicas que calce.

Sin embargo, Podemos parte de una falacia: no todos son iguales. UPyD llegó antes y ya cuenta con un camino recorrido, con una lista de tareas cumplidas comprobable: no tiene ningún imputado en sus filas en sus siete años de vida; no ha entrado en ningún gobierno autonómico o municipal (y, por tanto, no ha aceptado el juego atroz del reparto de cargos); ha renunciado a privilegios en todas las administraciones; se ha negado a designar jueces o a engrosar los consejos de cuentas de ahorros públicas; ha promovido querellas que han desmontado corrupciones ingentes de los más poderosos, siendo el último ejemplo el de Bankia y las tarjetas opacas; apoya cada reclamación en un estudio que suele culminar en un libro con la opinión de especialistas; demanda que el voto de cada ciudadano tenga el mismo valor; mantiene el mismo discurso en todos los ámbitos.

Aunque tenga que escapar de un gran mal: para unos son “fachas”; para otros, “rojos”. Sin más. La pedagogía tiene un precio. A otros les basta con gritar.

UPyD no es Podemos

Alberto Piñeiro

Que los partidos políticos inmersos en unas mismas elecciones compiten por los mismos votos es de Perogrullo. Las formaciones políticas marcan las diferencias desde sus fundamentos e ideologías, potenciando sus acciones hacia nichos de votantes afines a estos.

UPyD no es una amenaza para Podemos. Son esencialmente diferentes y, en cualquier
caso, ambos beberían de la misma sinergia: se alimentan de una decepción mayoritaria de la sociedad española con su realidad política y la creciente determinación a no temer mostrar en las urnas una opinión diferente. UPyD es un partido de corte templado, con voluntad de “centro”, que atrae a las masas de votantes desencantadas situadas entre los sectores más conservadores del socialismo y los más “tibios” de la derecha. Una formación que quizás peca de haberse quedado en terreno de nadie, entre dos moles, pero no de caerse a izquierdas. El modelo de Podemos –quizás una astuta bisagra para que, con el tiempo, fructifique una renovada coalición de gobierno de izquierda IU/Podemos/PSOE– es “manifiestamente de izquierdas”.

Si Podemos consiguiera consolidar sus estructuras solidariamente, formando un bloque consistente, se llevará a puñados los votos de una IU estancada y recogerá los pedazos de un socialismo de “izquierdas” deshecho (incluidos los votos “castigo” del PSOE que la formación de Rosa Díez recibió las pasadas elecciones).

Definitivamente, UPyD no restará votos a Podemos. Quienes, no os quepa la menor duda, están especialmente afectados por la irrupción de estos partidos en el mapa político español son los “tradicionales” partidos mayoritarios (incluida IU), principales damnificados por este fenómeno que hace justicia a una clamorosa demanda social necesitada de aire fresco y alternativas.

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21 pensamientos en “UPyD también quiere ser alternativa

  1. OMG! Esta semana llego tarde al Cuadrilátero, ¡y mi asombro es total! Becerra gana el combate por KO en el primer asalto. Qué digo, en el paseíllo desde vestuarios al ring. Ni siquiera ha pisado lona. Le han sobrado los guantes. Pero
    es que es eurodiputada nada menos, qué podíamos esperar. Fiel reflejo de lo que hace el político medio en una institución cualquiera. Noquear al ciudadano a las primeras de cambio para someterle a su antojo durante el resto del combate (unos cuatro años con suerte). Dime de qué presumes… Y donde dije digo, digo Diego.

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  2. Eurodiputada Becerra, señor Malavia, estoy buscando en las páginas web de UPyD en el País Vasco y en el Parlamento de Vitoria la opción que me permita leerlas es euskera, pero no la encuentro. ¿Me echan una mano?

    Ah, vale, entiendo… Me dicen que esa lengua les importa un carajo. Vale… Perdonen las molestias.

    (No, claro, no son nacionalistas españoles)

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  3. Estoy flipando con algunos yo aun siendo perteneciente al mismo electorado prefiero a Ciudadanos. Porque?
    Porque no me gusta la direccion autoritaria de Rosa Diez. Tiene una estructura similar a los partidos tradicionales mientras que Ciudadanos es mucho más moderno y actual.
    Yo desearia una fusion de UpyD y Ciudadanos pero solo si se va Rosa Diez por que no la soporto.
    En cuanto a la gente que defiende a Podemos, bueno para que la gente no se equivoque. Esta montado por Pablo Iglesias lider del sector Izquierda Anticapitalista de IU que con la ayuda de Juan Carlos Monedero, asesor del Partido Socialista de Venezuela han montado el partido Podemos.
    Cuando se decidió si el partido iba a ser liderado por Pablo Echenique para hacer un partido plural y abierto o liderado por Pablo Iglesias y su grupo, el 80% apoyó la direccion de Pablo Iglesias convirtiendose en una direccion fija. El unico objetivo de este grupo es todo o nada al asalto a la moncloa con mayoria absoluta y despues los perdedores que se aparten y se vayan. Por lo que me suena a un partido de caracter totalitario.
    Por lo que lo unico que pido es que se lo piense bien. Yo prefiero a Albert Rivera que a Pablo Iglesias. Para la gente que no conozco a Albert Rivera su estilo es muy parecido a Adolfo Suarez.

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  4. Dándole vueltas al tema, al final me ha salido otro artículo… ‘El pecado original de UPyD’. Dice así:

    Por lo que se aprecia en la encuesta del CIS publicada esta mañana, hay Podemos para rato, no siendo nada descartable que de aquí a un año tengamos a Pablo Iglesias oteando el horizonte desde La Moncloa. Sin embargo, aunque al hilo de esto, voy a comentar otro aspecto de la encuesta que me interesa mucho: UPyD quedaría como quinta fuerza política en España, con apenas un 4,1% de los votos. Se diga lo que se diga, de confirmarse estos resultados, sería un claro fracaso. Pero no para ellos, sino para España.

    Porque UPyD, como Podemos, también sale del subsuelo del sistema. La gran mayoría de sus representantes no son políticos al uso, sino ciudadanos comprometidos que han querido dar un paso al frente. Como Podemos, sí. Pero con una diferencia: el partido magenta no surge de las protestas callejeras del 15-M o, en su versión negativa, de los sindicatos universitarios que son la antítesis del espíritu libre de la Universidad, como Podemos. UPyD tiene su raíz más profunda en Basta Ya, en la contestación pública frente a la violencia de ETA por parte de quienes, unos años atrás, se consideraban tan vascos como los nacionalistas y apelaban a los valores constitucionalistas. De ahí el alma de UPyD, que es constructiva e integradora, pues Basta Ya aglutinaba a gentes de izquierdas y de derechas. Hoy, para algunos, eso te convierte en sospechoso de no posicionarte. Y eso que los Rosa Díez, Carlos Martínez Gorriarán, Maite Pagaza o Fernando Savater se jugaron la vida por defender sus profundas ideas… Literalmente. Aunque luego fueran a la Universidad a participar en una mesa redonda y algunos vagos del sindicato universitario les impidieran la entrada al grito de “fascistas”.

    El gran pecado original de UPyD, en definitiva, es atreverse a hablar de “nación” y defender sin complejos este concepto desde la creencia de que la unidad de España es beneficiosa para la gran mayoría de los ciudadanos de este país, sean de izquierdas o de derechas. Pero reivindicar la nación solo está de moda si se hace desde el nacionalismo periférico. Si uno levanta al cielo una estelada o canta emocionado ‘Els Segadors’, puede ser tomado fácilmente por un moderno antisistema y revolucionario… Y eso se celebra por la multitud, ojo. En cambio, si otro muestra orgulloso en público emblemas nacionales (españoles, se entiende) y apela al espíritu de consenso de la Transición, ya es un “facha”. Inmediatamente. Y, una vez que te cuelgan el sambenito, no hay marcha atrás.

    Puede que UPyD nunca llegue a tener capacidad de decisión y nos quedemos sin conocer qué hubieran hecho en una España con ellos al frente. Pero el camino nunca habrá sido en balde. En los siete años que llevan de vida, han desmontado muchos privilegios de los politicastros, han testimoniado que se puede reivindicar la independencia de la Justicia y luego no querer nombrar a amiguetes en los órganos judiciales, han logrado meter en la cárcel a muchos chorizos que se han enriquecido con dinero público y han mantenido el mismo discurso en toda España.

    Además, desde un espíritu crítico de mejora, han defendido que es posible salvar lo más sano de nuestra democracia, no entrando en el juego facilón de decir que la Transición, el gran “milagro español”, es el germen de todos nuestros males. Eso es para otros, los partidarios de hacer tabla rasa y construir desde cero. Pues nada, parece que tienen mucho trabajo por delante. Ojalá que miren por todos, ya seamos de izquierdas o de derechas.

    Permítaseme la duda.

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  5. El cuadrilátero ha pasado de “Podemos es el demonio” a “UPyD tiene los cimientos hechos con semen de unicornio”, o al menos es la sensación que me queda después de leer ambos “combates”. Una cosa está clara: UPyD debería pensar en incluir urgentemente a Miguel Ángel Malavia en sus filas pues, si bien no estoy de acuerdo con sus ideas, sus defensas (y ataques) son “top”.

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  6. Mi voto ha sido para Beatriz Becerra por articularse en lo demostrado y no en proyecciones de futuro.

    UPyD es a día de hoy la única opción seria de Gobierno, la única cuya congruencia está demostrada, la única limpia y la única fuerza que no se ha vendido a las encuestas. Y eso es esperanzador y, a la vez, verdaderamente triste. No porque no me guste UPyD, sino porque añoro una pluralidad democrática seria que a día de hoy no existe en España. A día de hoy no podría votar a otro partido político en caso de que UPyD me defraudara, más que la abstención, porque el resto de opciones políticas están muertas o suspensas en aspectos que considero vitales y que sólo este partido magenta aprueba con sobresaliente.

    Así que, a día de hoy, UPyD es mi opción de Gobierno, y espero que gane las próximas elecciones generales.

    Sí: GANARLAS. Porque la esperanza pura siempre se ha mostrado ambiciosa.

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  7. Javi, eso de que UPyD ha apoyado los principales recortes sociales del Gobierno de Rajoy… Estaré encantado de ver las referencias a esas informaciones. Es lo mismo que eso tan manido de que “UPyD no se moja”. ¿Presentar la querella contra los chorizos de Bankia que ha destapado su miseria, por ejemplo, no es mojarse? ¿Tener un discurso en todos los territorios sobre la circunscripción única, como apoyas, no es mojarse? ¿Renunciar a cargos y prebendas no es mojarse? ¿Por qué no analizamos esas políticas concretas? Os hago a todos una pregunta muy concisa: ¿por qué Podemos nunca incluye a UPyD en la clasificación de “casta” de un modo concreto? Habla de los grandes partidos y, como mucho, cita a los dos más grandes. ¿No será porque, aunque no le gusten sus políticas, no puede negar que en absoluto sean acomodaticias?

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  8. La mermelada magenta que ofrecen Becerra y Malavia parece apetitosa, pero antes de su consumo recomiendo que se lea la lista de ingredientes que desvela Palacios, llena de edulcorantes, colorantes y otras porquerías.

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  9. Mi voto ha sido para Borja porque me parece que es quien más certeramente ha sacado los puños y quien ha asestados los golpes más contundentes. El artículo de Beatriz Becerra lo habrían firmado desde Esperanza Aguirre hasta Alberto Garzón, así que no me vale porque no me dice nada, lugares comunes. Máxime cuando pertenece a una formación que ha dado su apoyo en el Parlamento a los principales recortes aprobados por el gobierno de Rajoy, incluyendo la privatización sanitaria. Ojo, que si están a favor de desmantelar la sanidad pública, están en su derecho pero que nos lo digan.

    A mí con UPyD me da la sensación de que depende de con qué pie se levante Rosa Díez y así un día son una cosa y al día siguiente la contraria. Y en política, eso no me vale. Hay que mojarse. Y Miguel Ángel dirá lo que quiera, pero no entrar en ningún gobierno no me parece algo digno de alabar porque sí. Yo entiendo que cuando un partido se presenta a unas elecciones para regenerar el sistema, debe exponerse.

    Claro que no hay más que mirar las últimas encuestas del CIS para darse cuenta de que a los españoles no les parece creíble que UPyD sea una alternativa. El hecho de no tener imputados en sus filas sí me parece digno de alabar, igual que sus demandas de reforma de un sistema electoral injustísimo con terceros partidos. Eso, ahora que Rosa Díez se levanta con el pie magenta; cuando lo hacía con el pie sociata seguro que estaba muy satisfecha con ese sistema.

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  10. Me parece muy injusto que IU y UPyD no sea aprovechen de la crisis de los dos grandes partidos. ¡Con todo el tiempo que han estado esperando! Ignatius Farray ya lo predijo, al menos para el caso de UPyD.

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